Biografías :: Marguerite Duras|
Por Lorenna Esposito
El
3 de marzo de 2006 se cumplieron 10 años de que una parte de ella
abandonara este mundo...
Novelista, dramaturga y guionista, directora de cine y periodista Marguerite
Duras fue adquiriendo a lo largo de su vida cada vez más notoriedad
nacional e internacional seguramente gracias a su obstinación por
ser ella misma, pasara lo que pasara. Su calidad literaria y progresista
está fuera de cualquier duda.
Su amplia trayectoria creativa abarca más de 20 novelas, más
de 16 obras de teatro originales y cuatro adaptaciones, varios libros de
ensayo, varios guiones de cine y la realización de 18 películas,
entre ellas cuatro cortometrajes de contenido político.
La destrucción... una palabra clave para Duras, que se mira en sus
novelas, en su teatro y sus películas como en un espejo y se identifica
a su obra hasta el punto de olvidar lo que es autobiográfico y lo
que es ficción. El amor, la vida, la muerte... Al igual que sus personajes,
la autora se ve afectada por la despiadada ley de la destrucción,
pero su propia vitalidad y su talento consiguen que en ello encuentre inagotables
fuentes de embriaguez.
Su manera de escribir tan aguda y tan profunda fascina al público.
Porque ella inventó una manera de contar las cosas en donde las sensaciones
del cuerpo dominan todo lo demás...
De nombre real Marguerite Donnadieu nació el 4 de abril de 1914,
unas semanas antes de que estallara la Primera Guerra Mundial, en Gia Dinh
(Vietnam), localidad cercana a Saigón que por aquella época
pertenecía a la Indochina francesa. Hija de Marie Legrand, maestra,
y del profesor de matemáticas Henri Donnadieu, adopta el apellido
Duras que era el nombre del pueblo francés en el cual su padre había
comprado una casa para que su familia pasase los veranos.
Mamá Marie...
Cuando Marguerite solamente tenía cuatro años
su padre, que había sido repatriado a Francia tras enfermar gravemente,
fallecerá aún joven dejando a su familia en una difícil
situación económica. Su madre decide permanecer en Indochina
teniendo que trabajar duro para sostener a sus dos hijos y la pequeña
Marguerite, dando clases de francés y tocando el piano en una sala
de cine, hasta que solicita una concesión de terreno en Camboya,
proponiéndose sacarle el máximo provecho. Pero perderá
todos sus ahorros y se arruinará construyendo presas para proteger
en vano sus arrozales de la invasión anual del mar.
La Madre es sin duda un personaje ineludible de la vida y obra de Duras.
La de Un dique contra el Pacífico (1950) que encontramos treinta
años después en El amante. Siempre la misma, entera,
valiente y obstinada en sus decisiones y opiniones hasta llegar al absurdo.
Marguerite era una mujer atormentada por el desamor maternal...
A través de la recopilación de sus textos, publicada en 1988,
se supo que reconocía con crudeza que ahora ya no quiere a su madre;
aunque nunca dejó de tener unos vínculos con ella, hasta el
día de su muerte. El triste episodio de su biografía lo recordaba
Marguerite Duras en un texto publicado en el diario Le Monde, en 1977, donde
decía que "sus últimas palabras fueron para llamar
a mi hermano mayor". Sólo exigió una presencia, la
de aquel hijo. "Yo estaba en la habitación, les ví
besarse, llorando desesperados al separarse. Ellos no me vieron".
Duras se consagrará a la literatura con la misma determinación
y tenacidad que su madre a sus plantaciones de Indochina o, más tarde,
en Francia, a la viticultura y a la ganadería. Pero con menos ingenuidad
y sobre todo con mucho más éxito. Hay que reconocer que el
temperamento y la pasión de vivir tan poéticos que había
heredado de su madre se adaptaban mejor a la literatura que al cultivo del
arroz o de la vid.
De Vietnam a Paris
Con dieciocho años, en 1932, fue repatriada a Francia
con su madre y su hermano menor. Se traslada a París en donde estudia
Ciencias Políticas y Derecho en la Universidad de la Sorbona, licenciándose
en 1935 en estas materias, año en el cual comenzó a trabajar
como secretaria en el Ministerio de Colonias
En 1939 contrajo matrimonio con el escritor Robert Antelme y dos años
después abandonó su trabajo en el Ministerio. En 1942 se casó
con Dionys Mascolo con quien tuvo un hijo, Jean (1947), y consiguió
publicar su primera novela, Los imprudentes (Les Imprudents) en 1943 con
29 años.
En 1944 se publicó su segundo libro La vida tranquila (La vie tranquille)
que no tuvo demasiada repercusión. En 1945, fundaba una editorial,
La cité Universell. Durante la ocupación nazi, Duras
simpatizó con el existencialismo -y la consecuente "literatura
del compromiso"- de Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir y se afilió
al Partido Comunista, colaborando activamente con la Resistencia. Colaboraba
también en Les Temps Moderns. En este periodo no publica nada,
sino que se dedica a vender L'Humanité y a sus actividades
de militante. Sin embargo a mediados de la década de los años
50 abandona su afiliación comunista disconforme con algunas tendencias
ideológicas que consideraba machistas y desencantada con las políticas
seguidas en la Unión Soviética. Se sumergió definitivamente
en las aguas de la creación artística. Fue a partir de esa
renuncia que la escritura de Marguerite Duras empezó a adquirir vida
propia, tiñéndose del personalísimo y experimental
estilo que ya no la abandonaría nunca.
Publica en 1950 su tercer libro que fue bien recibido por la crítica:
Un dique contra el Pacífico (Un barrage contre le Pacifique) un
relato autobiográfico aún impregnado de realismo, donde, como
veíamos al referirnos a su madre, la autora revive su infancia y
su adolescencia en Indochina y sus años de penuria económica.
Este libro supuso su revelación literaria, asentándose con
El marino de Gibraltar (Le marin de Gibraltar) en 1952; Días enteros
en las ramas (Des journées entières dans les arbres) 1954;
Los caballitos de Tarquinia (1953), El Square (Le Square) en 1955.
A esta altura, el alcohol ya es un compañero infaltable en su vida.
Pero eso no impide que sus textos sean de un rigor y una profundidad increíble.
Afín a los postulados del Nouveau Roman, la escritora francesa empezó
a dar forma a un proyecto literario caracterizado precisamente por la mezcla
indiscernible entre el género autobiográfico y el puramente
novelesco y por la obsesión temática alrededor de la soledad,
el amor y la muerte. De hecho, a partir de sus obras Duras se convirtió
en una experta en el arte del camuflaje y el desconcierto, especialmente
en todo aquello que se refería a su verdadera historia. Puede decirse,
que, a pesar de adoptar mil máscaras, Duras era, al mismo tiempo,
cada uno de los personajes de sus novelas.
Marguerite en el cine
Entre los años 1950 y 1960, Marguerite mantiene una
dura oposición pública contra la represión francesa
en Argelia.
A partir de finales de los años 50 trabajó asiduamente en
el cine, comenzando una carrera en 1958 como guionista y colaborando con
gente como René Clément en This angry age (1958) drama
romántico con una despótica mujer francesa intentando con
sus dos hijos levantar su plantación de arroz en el delta del Mekong.
Silvana Mangano y Anthony Perkins, entre otros, protagonizan esta adaptación
autobiográfica de Duras; o como Alain Resnais para quién escribió
el guión de Hiroshima Mon Amour (1959) Una actriz francesa
tendrá relaciones en Hiroshima con un arquitecto japonés,
remitiéndose sus recuerdos a previas vivencias.
Durante los años 60 y 70 y compaginando la literatura con sus actividades
cinematográficas Duras se orienta hacia obras de apariencia estática
donde los personajes intentan escapar a la soledad para dar un sentido a
su vida mediante el amor absoluto: El rapto de Lol V. Stein, (1964), El
Vicecónsul (1965 - 1966), La amante inglesa (1967) 1968, El amor(1971)
o Canción India (India Song ) en 1974; el crimen o la locura
con los encuentros en un café de dos extraños intentando reconstruir
un crimen pasional ocurrido en el mismo lugar en Moderato Cantabile (1958)
novela que la consagró internacionalmente y que fuera llevada a la
pantalla grande por Peter Brook en 1960 con Jeanne Moreau en el papel de
Anne Desbaresdes y Jean-Paul Belmondo encarnando a Chauvin.
En 1961 escribe junto a Gérard Jarlot el guión de Una
larga ausencia (1961) de Henri Colpi.
En el film Mademoiselle (1966), del director británico
Tony Richardson, Marguerite adapta una historia de Jean Genet centrada en
una profesora de un pueblo francés, reprimida sexual obsesionada
con la figura de un inmigrante italiano llamado Manou, quien es acusado
injustamente de una serie de sucesos acaecidos en el lugar, los cuales han
sido obra de la maestra. En 1967 el mismo Richardson adapta la novela de
Duras El marino de Gibraltar
en la cual una mujer llamada Anna intenta averiguar el paradero de un marino,
amante suyo en tiempos pasados, que solamente parece haber existido en su
propio pensamiento. Con las actuaciones de Jeanne Moreau, Ian Bannen, Vnessa
Redgrave y Orson Welles.
También en 1966 colabora como dialoguista con el director y guionista
Jean Chapot para la película La ladrona interpretada,
entre otros, por Romy Schneider, Michel Piccoli y Hans Christian Blech.
En 1967 dirigió su primera película: La Música
centrada en los problemas entre una pareja. Con Delphine Seyrig, Robert
Hossein y Julie Dassin. Su filmografía como directora se significó
por el vanguardismo y la experimentación.
En 1968 participa activamente en la vida política y en el Mayo del
68 francés. A partir de 1970, Marguerite se aleja de la política
para refugiarse solo en la literatura y su nombre empieza a ser cada vez
más valorado a partir del guión de la citada Hiroshima
Mon Amour. Empieza, además, a hacer adaptaciones para teatro
y los críticos dicen que alrededor de su obra siempre giran los mismos
temas: la familia, la madre, la frustración y la angustia de una
mujer sobrepasada por la ira y los desengaños de su existencia solitaria,
plagada de sueños trágicos, amor y odio.
Sus personajes femeninos, incapaces de comunicarse verdaderamente, viven
"sin saber porqué", pero esperan que "algo se desprenda
del mundo y venga hacia ellas". Diálogos de aparente inanidad
traducen esta espera patética: La tarde del Señor Andesmas
(1962), sugieren "esas situaciones ambiguas e inexplicables" o
evocan personajes que sufren "una debilidad esencial y mortal":
El mal de la muerte (1983)
En 1969 dirige su segunda película: Destruir, dice ella
(Detruire, dit elle) Catherine Sellers, Henri Garcin y Nicole Hiss protagonizan
este título de autodescubrimiento sobre un grupo de personas alojadas
en un hotel cercano a un bosque.
En 1972 escribe y dirige el film Jaune le soleil protagonizado
por Catherine Sellers, Sami
Frey, Diurka, Michel Lonsdale y Dionys Mascolo, quién fuera, como
vimos, su esposo. En este mismo año también estrena Nathalie
Granger película centrada en la vida cotidiana de una mujer.
Con el protagonismo de Lucía Bosé, Jeanne Moreau y Gérard
Depardieu.
Otras de sus películas:
Des journees... (1976), una relación
materno-filial es la base de esta película. Un hijo desprecia la
riqueza de su madre, dueña de una empresa en Indochina,
para residir en París como gigoló y ladronzuelo.
En 1977 tenemos: Baxter, Vera Baxter Drama psicológico
centrado en la historia de una mujer llamada Vera Baxter interpretada por
Claudine Gabay, y Gérard Depardieu entre
otros; y la vanguardista Le camion dirigido, escrito y protagonizado
por Marguerite Duras sobre elencuentro psicológico e ideológico
entre una mujer que hace auto-stop y un camionero comunista. Nuevamente
aparece Depardieu, en este caso acompañando a Duars en el reparto.
"Así me veo"
En 1980 Yann Andréa Steiner se instala en su casa
de Trouville. Los últimos diez años de su vida los pasó
acompañada por este joven actor y escritor, intérprete de
varias de sus películas (1), su último amante y compañero.
Poco antes de que Andréa irrumpiera en su vida, declaró que
hacía más de diez años que vivía sola y "es
la vida más generosa que he tenido". Tenía sesenta y
ocho años, él treinta. Antes, mucho antes de que formaran
pareja, Marguerite Duras ya había vivido todo lo que había
podido vivir.
"Soy más escritora que ser vivo, que alguien que vive; en mi
vivencia, soy más escritora que alguien con vida. Así me veo."
(Marguerite Duras - 1982)
En 2001 aparece Cet amour-là , un film de Josée Dayan centrado
en la historia de amor entre Marguerite Duras y Yann Andréa encarnados
por Jeanne Moreau y Aymeric Demarigny respectivamente.
Con sus novelas autobiográficas El amante (L'amant) de 1984 y El
dolor ( Le douleur) en 1985 la escritora vuelve a la Indochina de los años
30, para describir tan bien el paroxismo del placer, el dolor de la muerte
como el deseo incesante de escribir. En 1991 con El amante de China del
Norte (L'amant de la Chine du Nord) Marguerite hace una profunda revisión
de estas dos anteriores.
Justamente por El amante que cuenta la relación sexual en Saigón
entre una joven francesa y un adinerado empresario chino y es llevada al
cine por Jean Jacques Annaud en 1992 con el protagonismo de Jane March y
Tony Leung, la Academia Goncourt de París decide otorgarle el premio
máximo. La novela fue un best seller en Francia y en el resto del
mundo. Al recibir el Premio Goncourt, hizo gala de una especial socarronería,
refiriéndose al nuevo lector que, atraído por el reclamo del
galardón acude como cette troupe de pingouins. Aborrecía el
oportunismo cultural y, por supuesto, cualquier premio.
Otros títulos de su trayectoria literaria son,
Ojos azules, pelo negro (1986), La vida material (1987)
Entre 1988 y 1989, Marguerite Duras sufre graves trastornos físicos.
En 1994, como Sócrates, decía que "ante la impotencia
que siento, y la imposibilidad de solucionar los problemas que veo,
tengo ganas de acabar con esta hiriente vida que padezco".
Marguerite murió de cáncer en París (*) Tenía
81 años.
Al día siguiente de su muerte, el académico y periodista
Bertrand Poirot-Delpech escribía en el diario Le Monde: "Cuando
esta personita con gafotas y voz de haber celebrado un meeting el
día anterior, participa en la Resistencia o en la política,
cuando cree en el comunismo, y cuando luego lo abomina, cuando interviene
en los sucesos, lo hace de manera visceral, sin comedimiento ni prudencia."
Duras no domina más que una sola cosa: la escritura y ese ruido
tan particular que hacen las palabras cuando las junta. Todo lo que
siente lo escribe ensartando las sílabas como si fueran perlas.
Más que con los ojos, habría que escuchar sus libros,
al igual que sus películas.
(1) Como la película experimental Agathe et les lesctures illimitées,
o L'homme Atlantique ambas de 1981.
(*) La fecha de su muerte está señalada al principio
de esta presentación.
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